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Iñaki Garcinuño dice que el cierre de año será el momento de analizar si los ERTE son suficientes o tiene que venir el ajuste

 

El presidente de Cebek, Iñaki Garcinuño, ha indicado que el cierre del año será el momento en el que las empresas tendrán que analizar si el mantenimiento de los ERTE es suficiente “para mantener la empresa” o tienen que tomar medidas de otra índole como el ajuste de personal.

En una entrevista a RNE, Garcinuño ha indicado que el ERTE ha sido “un elemento muy importante de dulcificación” de la situación para la propia empresa que utiliza “un camino intermedio y no quizá el que en otras circunstancias hubiera utilizado”.

El presidente de la patronal vizcaína ha afirmado que han sorprendido “positivamente” los datos de paro de noviembre, con más de 6.000 parados menos en Euskadi, y ha destacado que se mantienen tres meses de disminución del desempleo y “eso siempre es una muy buena noticia” y, además, con un “ritmo relativamente fuerte en este último mes de noviembre”.

“Y eso que no viene reflejado ahí lo que hubiera podido suponer que la hostelería no se cerrara, que habría sido todavía mejor”, ha añadido.

No obstante, ha afirmado que las dudas que quedan son qué pasará a partir de enero y ha aludido al “miedo” cuando se analice el “daño causado” a la empresa, al cierre del año contable en diciembre.

A su juicio, en ese momento es cuando se analizará si el mantenimiento de los ERTE es suficiente para poder mantener a la empresa “en una situación solvente”, si se cuenta con “fondos propios suficientes para poder aguantar o si, por el contrario, las decisiones tienen que ser de otra índole y puede venir un ajuste de personal si es que fuese necesario”. “Decisiones, en todo caso, dolorosas, pero ante todo el barco tiene que flotar, la empresa tiene que seguir subsistiendo porque hay muchas familias que dependen de ello”, ha manifestado.

Garcinuño ha señalado que “ojalá” el relanzamiento de la actividad “sea para todos igual” y ha apuntado que se está viendo que cada sector se está comportando “de una manera distinta” y hay sectores que “están sufriendo mucho” como el comercio, la hostelería, el mundo de la hostelería, las artes gráficas o la construcción. Sin embargo, hay sectores que ya han iniciado esa reactivación como la automoción, un sector “vital para Bizkaia”.

“Si la reactivación continúa para ellos, es probable que traccionen de todos los demás, del consumo y, a partir de ahí, vemos muchas incertidumbres, nos cuesta saber realmente cómo vamos a acabar este año 2020, imagínate la perspectiva de lo que puede ser el año que viene, donde los estudios económicos son muy variados desde que vamos a un crecimiento bajo o a un crecimiento realmente explosivo”, ha agregado.

Asimismo, ha indicado que tampoco se sabe el efecto que puedan tener los fondos europeos, “si es que llegan y si llegan a tiempo”. Por lo tanto, ha asegurado que hay “muchas dudas” que hacen “andar con cautela”.

“En la empresa estamos con un daño causado que es una realidad y estamos con un futuro incierto, al cual tenemos que torear y saber cómo afrontarlo”, ha manifestado.

Sobre el apoyo de las instituciones, ha asegurado que el golpe ha sido “tan fuerte” que la capacidad económica que se tiene como territorio “es limitada”, por lo que cualquier reivindicación que se hace a la administración va condicionada por el hecho de “saber y ser coherente con el conocimiento de que no hay recursos para todo”.

“La administración no va a solucionar nuestro problema, el problema de las empresas, de la hostelería, de los autónomos porque no tiene capacidad para ello, sí es verdad que se han hecho unas cuantas iniciativas potentes, bastante rápido por cierto, en nuestro Territorio, que han ayudado a paliar la situación, a mejorarla en cierta medida”, ha añadido.

Asimismo, ha asegurado que se partía de la base de que “se tenían los deberes económicos fiscales hechos” en Euskadi, ya que las administraciones venían con “una cuentas saneadas, con unos superávit que no se han gestionado de la misma manera en España”, donde el déficit estructural está siendo “un condicionante negativo” para que el esfuerzo inversor de la Administración y el nivel de ayudas que puede conceder sea “mucho mayor del que está siendo”.

Por ello, cree que hay que apelar a la responsabilidad “no en este momento donde el gasto hay que hacerlo crecer para poder sostener y compensar lo que se está sufriendo”, pero “sí que el día de mañana se exija a las admnistraciones un control, una consolidación fiscal” para que los ingresos y gastos estén “bastante parejos” y no exista el “déficit brutal” que tiene el Estado español.

Cuestionado por si cree que ese déficit puede lastrar la economía vasca y vizcaína, Garcinuño ha afirmado que es lo mismo que las empresas, que se han tenido que endeudar para “mucho tiempo” y será una “carga a soportar durante años sucesivos”. Ha añadido que, en la mayoría de las empresas, “los fondos propios han volado” y se ha tenido que soportar “una deuda grande”.

“El Territorio ha hecho lo mismo, se ha cubierto con un componente importante de deuda que, de alguna forma, está supliendo la falta de ingresos, vía recaudación, se está recaudando un 12 o 13% menos y eso, si queremos seguir gastando lo mismo o más, hay que suplirlo con deuda, lo que hará que haya un incremento en la curva de deuda pública vasca, pero es algo que, con nuestros medios, lo acabaremos soportando”, ha dicho.

Garcinuño ha afirmado que habrá que hacer una reflexión sobre cómo se financia y cómo se acaba pagando esa deuda, “si se traslada en el tiempo o se puede afrontar en un plazo más corto”.

Sobre el sector de la hostelería y las peticiones, desde algunos ámbitos, para permitir una cierta apertura, ha señalado que no se atreve a realizar recomendaciones a los que tiene que decidir porque son los que “tienen los datos y son los que van a dar la cara si una decisión está mal tomada y la curva empieza otra vez a subir por una mala decisión”.

Por último, sobre el conflicto de la estiba, a la espera de si las empresas aceptan la propuesta de mediación del Ministerio de Trabajo, ha señalado que confía en que haya “un laudo obligatorio” y ha indicado, en relación a una mediación, que tiene miedo de que “se alargue en el tiempo y la economía de Bizkaia siga sufriendo una huelga brutal que está paralizando un montón de empresas”.

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