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Francisco J. Azpiazu en DEIA “La empresa, por sí sola, no puede ser la que arregle las pensiones”

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El secretario general de la organización empresarial vasca Cebek, Fran Azpiazu, analiza la situación económica en un momento en el que la presentación de los diferentes presupuestos públicos para el próximo año incluyen diversas medidas recaudatorias que pueden afectar a la competitividad de las empresas. El representante de los empresarios vizcainos se muestra “optimista” sobre la situación de la economía. “El año que viene seguirá creciendo por encima del 2%, según todas las previsiones pero insta a que las medidas del Gobierno español para aumenta los ingresos del sistema, por ejemplo para paliar el déficit de las pensiones, no lastren la competitividad empresarial.

La elevada factura de las pensiones ha llevado al Gobierno español a proponer elevar la base máxima de cotización a la Seguridad Social. ¿Creen que ‘destopar’ las cotizaciones lastra la competitividad empresarial?

-Aumentar las cargas que soportan las empresas que compiten en un mercado global no ayuda a su competitividad. Y unas empresas competitivas son fundamentales para generar riqueza y empleo. España quiere subir las bases máximas de cotización de los que cobren más de 45.000 euros brutos anuales, una medida que de implementarse, afectaría a unos 100.000 trabajadores vascos. Y esto va a suponer una recaudación, en el mejor de los casos, de unos 1.300 millones de euros que en ningún caso va a solventar, ni de lejos, el problema del déficit de la Seguridad Social que en 2017 alcanzó los 19.000 millones de euros. Lo que sí va a suponer es un incremento de costes para las empresas y un decremento del salario de muchos trabajadores. Pero antes de hablar de este tema puntual creo que hay que poner en perspectiva la situación real del sistema de pensiones en el Estado español.

¿Cómo se ve desde el mundo empresarial la situación del sistema de pensiones?

-Como todo el mundo sabe, el sistema español de pensiones públicas es un sistema de reparto, de solidaridad intergeneracional. Los que trabajamos ahora pagamos las pensiones a los jubilados en la confianza de que la próxima generación de jóvenes nos las pague a nosotros cuando nos jubilemos. El problema es que el gasto se ha disparado porque la población ha envejecido. Afortunadamente la gente cada vez vive más años pero tenemos la pirámide de edad que tenemos. El resultado es que los gastos superan los ingresos. De hecho en el último año la Seguridad Social tuvo, como ya he dicho, un déficit de 19.000 millones de euros. Tratar de arreglar esto con meros parches como elevar las cotizaciones de los salarios más elevados no es la solución. Se precisa una reforma en profundidad del sistema. Y en este contexto, los empresarios, en solitario, no somos quienes deberemos solucionar un problema estructural que es claro que existe en relación con la problemática futura de las pensiones. No somos quienes tenemos que resolver esta situación porque, los empresarios a través de las cotizaciones sociales ya aportamos muy por encima de lo que aportan nuestras empresas competidoras de media en toda Europa. Y, además, creo que todo el mundo sabe que en las cotizaciones un 70% lo ponen las empresas y un 30%, los trabajadores.

Tanto el Gobierno vasco como la Diputación Foral de Bizkaia han propuesto impulsar EPSV de empleo para complementar las pensiones futuras. ¿Son partidarios de implantarlas?

-Nosotros no estamos en contra de que se pongan en marcha EPSV de empleo pero hay que analizar cómo y en qué condiciones porque, insisto, cualquier medida que suponga aumentar los gastos de las empresas no ayuda a competir en un mercado global con empresas de otros países que tienen unos costes laborales y de todo tipo inferiores. La Diputación Foral de Bizkaia nos trasladó una propuesta de constituir una EPSV de empleo. Y nuestra opinión es clara. Es importante que una futura EPSV de empleo no incremente los costes laborales de las empresas. Por una razón sencilla, los costes tienen que ver con la competitividad de las empresas.

En todo caso crear unas EPSV de empleo pasa por la negociación colectiva.

-Efectivamente. Y en este sentido siempre hemos dicho que hay que transformar la negociación colectiva en Euskadi para, además de defender los derechos de los trabajadores, ponerla al servicio de una mejora de la competitividad. Por ello, y siguiendo con las EPSV de empleo, incorporar un elemento que no han puesto encima de la mesa los sindicatos en los convenios colectivos cuando hay enormes dificultades para llegar a acuerdos desde hace mucho tiempo no tiene mucho sentido.

En Gipuzkoa existe una EPSV de empleo, en el sector del metal, Geroa, que ha funcionado bien

-Sí pero surgió en un contexto diferente al actual. En primer lugar, ya había una bolsa económica inicial procedente de una fundación del metal y en segundo lugar, los sindicatos, entonces, aceptaron renunciar en las renovaciones de los convenios a parte de los incrementos salariales para ir dotando dicha entidad de previsión pensando en el futuro. Y hoy en día estas circunstancias no se dan, al menos, en Bizkaia.

¿Unas futuras EPSV de empleo para que fuesen positivas para todos tendrían que contemplar la fiscalidad?

-Sin duda. No hay que olvidar que había una incentivación fiscal de las EPSV de empleo del 10% de la cuota líquida que aportaban los empresarios al menos hasta 2014, año en que se eliminó. Si ahora se quieren crear estas EPSV, las mismas, en nuestra opinión, tienen que tener una incentivación fiscal más importante. Y estamos hablando de porcentajes bastantes más altos que el 10% citado. Además, nosotros pensamos en aportaciones mucho más modestas que las contempladas en los diferentes planes de aportación a una hipotética EPSV de empleo planteados por Gobierno vasco y diputación foral de trabajadores y empresas. Insisto, no podemos dar solución al problema de la Seguridad Social sin una reforma estructural profunda y creo que, incrementando los costes de las empresas, generando en ellas un problema claro de competitividad en el presente y en futuro, no solo no se soluciona el problema a corto sino que se aplaza sentar una bases sostenibles a futuro.

Los Presupuestos del Estado que prepara el Gobierno de Pedro Sánchez han puesto en el punto de mira la actividad empresarial

-Una parte importante de los futuros ingresos contemplados en los PGE proviene de las aportaciones empresariales por la vía de un incremento de la fiscalidad. De hecho, del 100% de los nuevos ingresos que espera obtener el Ejecutivo Sánchez, el 70% tienen su origen en incrementos fiscales ligados a la actividad de las empresas.

¿Cómo evolucionan los salarios al calor de la recuperación?

-Partiendo del hecho de que el País Vasco tiene los salarios más altos del Estado español y la jornada laboral más baja. Los datos que tenemos en Cebek señalan que el 66% de las empresas han incrementado el salario de sus trabajadores en este 2018 frente al 46% del pasado año. Eso significa que en función de cada situación, los salarios se están incrementando en Euskadi en la medida en que las empresas consolidan su crecimiento y confían en su actividad y en el entorno económico. Y el 80% lo han hecho por encima del IPC registrado en 2017.

las claves

“El tema de las pensiones precisa una reforma integral y no parches como ‘destopar’ las cotizaciones máximas”

“La creación de las EPSV

de empleo precisaría de

un tratamiento fiscal

mucho más favorable”

 

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