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Discurso de Iñaki Garcinuño en el almuerzo coloquio de la Asamblea General de CEBEK

Iñigo Urkullu Lehendakaria

Unai Rementeria Bizkaiako Diputatu Nagusia

Alkate jauna

CONFEBASK, ADEGI eta SEAko presidenteak.

Antonio Garamendi eta UGTko idazkari ordezkaria

Lagunok

 

Eguerdi on danori. Eskerrak eman nahi dizkizuet, urtero bezala, gure Batzar Nagusiaren ondoan antolatzen diren ekitaldeetan parte hartzeagatik. Urtez urte, harro-harro gaude hainbat lagun elkartzeko aukera dugulako, gurekin egunero lan egiten duten era guztietako enpresetako ordezkariak eta administrazioko ordezkariak, alegia. Zuok berton egotea gure lanaren eta gure eginkizunaren berariazko aitortzatzat jotzen dugunez, eskerrak ematen dizkizuegu benetan.

Queridas amigas y amigos. Eguerdi on. Mis primeras palabras son de sincero agradecimiento para todas las personas que estáis hoy aquí presentes.

Os agradecemos enormemente vuestro acompañamiento en el día de hoy. Creedme que como anfitriones que somos, y ante el reto de convocar todos los años a tantas empresas amigas, es una gran alegría ver que año tras año respondéis a nuestra convocatoria llenando este salón o el Encuentro Empresarial que acabamos de celebrar. Vuestra presencia nos anima en nuestro trabajo diario y nos da la legitimidad que necesitamos en las decisiones difíciles.

 

Gracias también a los representantes políticos en las diferentes Administraciones  por acompañarnos una vez más, y, especialmente, destaco y agradezco la presencia de Raúl Arza, secretario general de UGT Euskadi. Son muchas las circunstancias que provocan que mantengamos opiniones o estrategias diferenciadas, y quizá nuestras relaciones no pasen ahora por el mejor momento, pero el hecho de que acabemos siendo los agentes sociales más dados a la negociación y al pacto, desde siempre, creo que convierte nuestro obligado entendimiento en un elemento positivo y referencial de nuestras maltrechas relaciones laborales vascas. Me parece importante ser tenaces en la búsqueda del consenso, sin hipotecar con decisiones cortoplacistas el importante trabajo que llevamos a cabo en colaboración, tanto en la negociación colectiva como en los órganos sociolaborales en los que participamos. Esta sociedad se encuentra ya cansada, a mi juicio, de que la confrontación pueda ser el principio rector de cualquier estrategia y la presencia de UGT entre nosotros es un valor en sí mismo. Eskerrik asko gurekin egoteagatik.

 

Y como esta Asamblea tiene también un componente celebrativo, quiero incluir en el apartado de agradecimientos unas palabras de especial cariño hacia mi amigo Pello Guibelalde, presidente de ADEGI, en sus dos últimas semanas de mandato. En lo personal, guardo para siempre muchos y buenos momentos compartidos. Y en lo profesional, decirte que te llevas el respeto y el cariño de tus compañeros de Bizkaia. Mila esker zure lanagatik eta jarraituko dugu ikusten bizitzaren ibilbidean.

 

 

En mi breve intervención, y previo a dar la tribuna al Lehendakari para que nos dirija unas palabras antes de ausentarse, quisiera exponer cuatro ideas sencillas.

La primera de ellas va vinculada a las consecuencias que sobre el empleo tiene la actual evolución de nuestra economía, que enlazará, contando este 2018, cinco años consecutivos de crecimiento económico constante pero no explosivo. De mantenerse la evolución prevista y si los condicionantes exteriores, léase precio del petróleo y política comercial de EEUU, no perjudican los pronósticos, Confebask y sus organizaciones territoriales, basándose en una potente encuesta a nuestros asociados, prevé la necesidad de cubrir un número tan considerable de puestos de trabajo en los próximos tres años que estamos obligados a actuar tanto sobre los demandantes como sobre los ofertantes de empleo de forma urgente. Creo que es importante aprovechar la oportunidad que nos brinda la coyuntura económica y la reposición de personas jubiladas para responder con eficacia a dos retos importantes para nuestra economía y nuestra sociedad.

 

Por una parte, debemos cumplir el reto de ofrecer a las empresas los perfiles profesionales requeridos tanto en número como en capacitación. Y, por otra parte, debemos aprovechar esa necesidad de las empresas vascas para reducir los actuales niveles de desempleo a tasas equivalentes a las que teníamos antes de la crisis, es decir, cercanas al paro técnico. El reto es ambicioso y obliga a actuar desde ámbitos diversos y con medidas innovadoras. De ahí que desde Confebask y sus organizaciones territoriales entendiéramos la importancia y la urgencia de compartir con el Gobierno Vasco las necesidades, entorno al empleo, transmitidas por las empresas vascas, con el fin principal de alinearlas con las políticas públicas ya existentes o que fueran necesarias implementar.

 

El resultado del mutuo interés por dar respuesta a estas necesidades es, como saben, un importante y novedoso acuerdo marco, en el que lo importante es el fondo más que la forma.  Un contenido que gira entorno a conceptos como competitividad, activación laboral de mujeres, de inmigrantes y de parados de larga duración, reducción de la temporalidad y de contratos a tiempo parcial no deseados, así como medidas para incentivar el empleo juvenil, la recualificación o la recolocación de trabajadores de empresas en crisis. Una tarea en la que muchos agentes, firmantes o no, ya estamos trabajando pero en la que la empresa tiene un papel determinante al ser la generadora de un volumen de empleo determinado y de un tipo de empleo determinado.

 

Un segundo mensaje que quisiera trasladar es la necesidad de más y mejor empresa para el mantenimiento de la actual política social. Hace tiempo que en Euskadi hemos dedicado, con acierto, buena parte de nuestros recursos públicos al establecimiento de unas políticas de gran cobertura hacia los más necesitados permitiendo así una óptima cohesión social y calidad de vida generalizada. Sin embargo, las Administraciones son conscientes de que esas necesidades son y serán siempre más grandes que las capacidades económicas de nuestros territorios para atenderlas. De ahí la necesidad de más empresa y mejor empresa.

 

 

Debemos facilitar la labor empresarial con la misma intensidad con la que reivindicamos una mayor calidad de vida porque ambas están íntimamente relacionadas. Derivado del mayor y mejor tejido empresarial se obtendrán las rentas salariales propias del empleo que solemos crear en Euskadi. Pero también se obtendrán los recursos públicos para mantener la cohesión social de aquellos que, por diferentes motivos, no pueden acceder a ese empleo digno.

 

Reivindico una vez más la importancia de recuperar el pulso emprendedor en nuestro territorio, tanto para aumentar el número de autónomos como para aumentar el número de empresas. En Euskadi tenemos 5.642 empresas menos que las que teníamos en 2008 y el año pasado hubo un saldo positivo de tan solo 97 proyectos empresariales nuevos, y eso a pesar del importante esfuerzo que las Diputaciones Forales realizan en esta materia desde hace mucho tiempo. En la medida de nuestras posibilidades, que también son limitadas, Cebek acompaña a muchos de estos proyectos nacientes a través de nuestro programa Cebek Emprende, y para reflejar la importancia que nos merecen, este año hemos querido crear un premio empresarial para reconocer a una de esas empresas por la calidad de su proyecto. Entregaremos el reconocimiento después de la comida.

 

Y si la generación de empleo es la mejor de las políticas sociales y una de las principales aportaciones de las empresas a la sociedad, debemos reconocer, quienes las dirigimos, que la responsabilidad de crear ese empleo o de destruirlo recae sobre nosotros y nosotras, bien es cierto que condicionados por muchos factores, algunos internos y otros externos. Esa es una de las alegrías o de los sinsabores que una actividad de riesgo como la nuestra entraña. Pero la ciudadanía hace tiempo que nos demanda un ejercicio de la actividad económica más acorde a la evolución de esa propia sociedad, superando los esquemas habituales. Y entre los nuevos retos sociales a los que debemos hacer frente en el ámbito de la empresa, la igualdad de género es uno de los más acuciantes bajo nuestro punto de vista. De este análisis proviene el desarrollo, con notable éxito y con apoyo de la Diputación Foral de Bizkaia, del programa de Cebek denominado Enpresan Bardin que, como sabrán, promueve la mayor sensibilidad de las empresas vizcaínas hacia esta cuestión y la mayor representación femenina en los órganos internos de Cebek. También en esta materia queremos mostrar nuestro reconocimiento a aquellas empresas que son referencia y ejemplo a seguir en el cumplimiento de la igualdad de género, otorgando un premio Enpresan Bardin en dos categorías, gran empresa y pequeña empresa.

 

Voy terminando con la tercera de las reflexiones y gira entorno a los retos ilusionantes que tenemos como sociedad desarrollada. Euskadi es un país pequeño en Europa, muy pequeño, de hecho, somos como una ciudad mediana si nos comparamos con las grandes urbes mundiales. No tenemos recursos naturales  ni muchas multinacionales que traccionen de nuestra economía y, sin embargo, hemos conseguido un grado de desarrollo económico y social del que poder estar orgullosos. Superando graves crisis económicas e industriales hemos sabido utilizar nuestras competencias fiscales y políticas para destacar en nuestro entorno más cercano como un territorio con elevada y generalizada calidad de vida. Así lo dicen los propios ciudadanos y ciudadanas vascas.

Por ello, me parece importante no dar pábulo a aquellos que tratan de extender la idea de que tal realidad socioeconómica que la población reconoce en las encuestas no es cierta o se encuentra en grave decadencia. La extensión de mensajes negativos como los vinculados a precariedad en lo referente a la empresa o a recortes en lo referente a las políticas públicas puede provocar una sensación de insatisfacción permanente que aleje de la realidad a quien lo escucha repetidamente, o que impida reconocer el coste real de mantener esta calidad de vida que nos hemos dotado como país. Ni ningún servicio público es gratis aunque no paguemos nada por él cuando lo usamos ni la empresa puede jugarse su competitividad por presiones mediáticas. Debemos mantener el equilibrio entre derechos y obligaciones lo mismo que entre gastos e ingresos, porque el futuro de nuestro bienestar no está garantizado por ley, hay que ganárselo todos los días, cada uno en la función que desarrolla en la vida. Creo que como sociedad, y hablo por supuesto en términos generales, somos afortunados pero hay que conquistar el futuro para las generaciones siguientes, y pienso que debemos hacerlo jugando la liga de los territorios más desarrollados de Europa, siendo audaces e innovadores en todas las tareas que tenemos encomendadas. Sin autocomplacencia y sin localismos, con cohesión social y territorial y con trabajo, con mucho trabajo.

 

Y en este recorrido que tenemos por delante y en el que estamos llamados a participar todos y todas, no quiero terminar mi intervención sin un recuerdo a los que ya no están o a los que sufrieron por trabajar en este proyecto colectivo que se llama Euskadi. Ante la siempre tarde disolución de ETA, desde Cebek recordamos, como ya lo hicimos en el acto de Confebask de octubre, a todas las víctimas de estos oscuros años. Especialmente a los 49 empresarios y directivos asesinados, a los 52 secuestrados y a los miles de extorsionados que vieron sus vidas y las de sus familiares amenazadas por dirigir empresas que generaban empleo y riqueza para toda la sociedad vasca. Nuestro más sincero reconocimiento y solidaridad hacia ellos.

 

Eskerrik asko

 

 

 

 

 

 

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